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Teenage Sex and Death at Camp Miasma #FlashReview #Sitges2026

Hay películas que cogen un género, lo desmontan, juegan con sus reglas y consiguen ofrecer algo nuevo. Y luego está Teenage Sex and Death at Camp Miasma, que parece empeñada en demostrar que también se puede desmontar un slasher hasta que ya no sabes muy bien qué demonios estás viendo. Jane Schoenbrun propone un ejercicio de metacine claramente enamorado del terror ochentero, especialmente de Viernes 13, pero el problema es que entre tanto homenaje, tanta capa y tanto giro surrealista se olvida de algo bastante importante: hacer que la película resulte entretenida.

Antes de entrar en detalle, notad que no tiene mala nota pese a lo que voy a comentar. Y eso es porque en EspecialistaMike hacemos media de “nuestra nota”, la de Rotten Tomatoes y la de Meyacritic. Y ojo, que parece que ha gustado bastante. Cierro el inciso.

Cuando esperabas The Final Girls

El planteamiento inicial tiene muchísimo potencial. Una película que recupera una franquicia ficticia de los ochenta, construida a imagen y semejanza de los slashers de campamento, con un asesino enmascarado y toda la parafernalia del género. Solo con eso uno empieza a pensar inevitablemente en The Final Girls: una vuelta de tuerca divertida y autoconsciente a los códigos del slasher clásico.

Pero no. Y ese ha sido mi mayor problema, dado que seguramente me esperaba algo que no tocaba.

Aquí no vamos a tener una simpática aventura jugando con los tópicos del género, sino una sucesión de situaciones cada vez más extrañas que parecen competir entre ellas para ver cuál resulta más WTF. Y cuando finalmente parece que la película va a entregarte aquello que esperabas desde el principio, ya estás demasiado fuera como para volver a entrar.

Demasiado meta para tan poco slasher

Que una película quiera hablar del género, de sus clichés, de la sexualidad, de la identidad o de la relación entre el espectador y las películas que le marcaron no es ningún problema. De hecho, Camp Miasma tiene ideas interesantes y una evidente pasión por el cine de terror. Su recreación de esa franquicia ficticia bebe descaradamente de Viernes 13 y otros slashers clásicos, hasta el punto de construir todo un universo alrededor de ellos.

El problema es que la película parece estar mucho más interesada en explicar todo lo que quiere decir que en conseguir que nos importe lo que está sucediendo.

Y así, lo que podría haber sido una divertida deconstrucción del slasher acaba convirtiéndose en una especie de viaje lisérgico en el que las piezas se van acumulando sin que terminen de formar un conjunto especialmente satisfactorio.

La sensación es la de estar esperando constantemente que llegue la película que te han prometido. Esa película que parece que va a abrazar el slasher, jugar con él y darle la vuelta. Pero cuanto más avanza, más se aleja de ella. Y no solo eso, sino que piensas que será una buena comedia, pero quizás me ha pillado en mal momento, pero me he reido más bien poco.

Un homenaje que acaba siendo bastante aburrido

Hay que reconocer que Schoenbrun tiene una personalidad visual muy marcada y que la película sabe perfectamente qué referentes está manejando. El problema es que reconocer las referencias no significa necesariamente disfrutar de ellas.

Teenage Sex and Death at Camp Miasma quiere ser homenaje, sátira, reflexión sobre la sexualidad, estudio de personajes, ejercicio de metacine y experiencia surrealista al mismo tiempo. Y puede que para muchos espectadores esa mezcla sea precisamente lo que hace especial a la película.

Para mí, sin embargo, termina siendo demasiado esfuerzo para una recompensa demasiado pequeña.

Porque cuando llevas buena parte del metraje esperando que toda esa acumulación de rarezas desemboque en algo, el cansancio empieza a ganar al interés. Y cuando por fin llega el momento de sacar las cartas del slasher que llevabas esperando, la partida ya está prácticamente perdida.

Teenage Sex and Death at Camp Miasma tiene personalidad, referencias para aburrir y una voluntad evidente de hacer algo diferente. Pero diferente no siempre significa divertido, y en este caso la película termina siendo mucho más interesante de analizar que de disfrutar.

Summary
Un intento de darle la vuelta al slasher clásico mediante el metacine que acaba perdido entre rarezas, giros y situaciones grotescas. Una pena, porque cuando por fin abraza el género que parecía prometer, ya es demasiado tarde para recuperarme al espectador.
Good
  • Se atreve a experimentar y a romper las convenciones del género.
Bad
  • El exceso de WTF termina resultando aburrido y desconcertante.
  • Se aleja demasiado pronto del slasher que parecía prometer.
  • Cuando finalmente ofrece lo que esperábamos, ya estamos completamente fuera de la película.
7.6
Notable
Especialista Mike - 4.5
Rotten Tomatoes - 9.3
Metacritic - 8.9

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