Se podría considerar un subgénero: las películas que tienen lugar en un sitio cerrado, normalmente un apartamento o casa, y reúnen a un grupo de amigos y/o parejas para destriparse entre ellas, o para destripar los sentimientos, entre risas, drama, o ambas, como ‘Un dios salvaje’ (2011) o la española ‘Perfectos desconocidos’ (2016). ‘La invitación’ (‘The Invite’) está en este grupo, que a su vez se circunscribe a los films teatrales, con pocos actores en un espacio. En este caso, cuatro intérpretes de fuste que lo bordan, donde ninguno destaca por encima ni por debajo: las parejas compuestas por Olivia Wilde (que dirige también) y Seth Rogen por un lado, y Penélope Cruz y Edward Norton por otro, en una versión americana de la española ‘Sentimental’, de Cesc Gay, que a su vez llevaba a la pantalla su propia obra de teatro ‘Los vecinos de arriba’.
Podríamos deducir que la primera da el toque de humor y la segunda el más serio, inquietante o lo que sea, ya que lógicamente no hay que contar nada de la trama. ‘La invitación’ sorprende por su frescura y a la vez su profundidad, tocando casi todos los temas, preocupaciones, miedos y realidades incómodas de muchas parejas, en este caso de mediana edad.
Y como tantas veces, qué mejor que un salón preparado para compartir una cena como escenario casi único de una magnífica sucesión de diálogos con toques a lo Woody Allen, algún gag siempre oportuno y nada banal, y el magnetismo de los cuatro protagonistas.
Anatomía de las fases del amor
Sí, lo de menos es el menú, y lo más importante es pasar buenos momentos con seres queridos o gente a la que quieres conocer, como en este caso, en una cena donde dos parejas de vecinos por fin se conocerán más allá del ascensor y de otra cuestión que será uno de los ejes centrales de la trama. ‘La invitación’ abre y cierra un círculo en la primera y última escena, uno de lo más virtuoso, donde Olivia Wilde construye una historia y personajes muy perfilados e interesantes, donde te interesa cada cosa que dicen y movimiento que hacen, sumado al otro toque de incertidumbre por cómo acabará la noche.
‘La invitación’ es un título perfecto para eso, para invitarte a ir al cine a verla y hacerlo en versión original, ya que sus pequeños toques en español es también parte importante del conjunto, donde todo afina bien, en un trasunto del tema a piano tan metafórico al abrir y cerrar esta película que, sin ser una obra maestra, es en fondo y forma un gran trabajo, hora y 47 minutos de sonrisas, pero también de reflexión, de quizá sentirse reflejado en los protagonistas y de salir de la sala con un recuerdo entrañable de dos parejas y cuatro personas con las que gran parte de la población de cualquier país puede sentirse reflejada.
Estreno: 16 de octubre de 2026.